Origen e Historia

Nuestra historia comienza cuando la familia García Luján, crea una fundación en memoria de su hijo fallecido, Gustavito, dando vida a un Núcleo de Asistencia Integral de ayuda a las familias más necesitadas de la zona de El Hatillo.

Primera Piedra – 26 de Marzo 1996

Buscando hacer más efectiva esta iniciativa, la Sra. Leonor Luján de García, crea en 1986, en colaboración con un grupo de amigas y bajo el consejo del fundador de la Asociación Damas Salesianas, el Sacerdote Padre Miguel González, la ADS “El Hatillo” y pasa a recibir el nombre de “Centro Gustavito García Luján”

El 19 de Noviembre de 1986; el Arzobispo de Caracas da el permiso para la construcción de la guardería al lado de la Iglesia Santa Rosalía de Palermo, bajo la figura de comodato por 25 años. Actualmente recibe a 100 niños en sus 3 niveles de Preescolar.

El 6 de Junio de 1992, Eduardo García Isach dona a la ADS “El Hatillo” un terreno de la Hacienda Nueva Esparta, ubicada en Corralito para la construcción de un gran Centro Asistencial Educativo.

El 31 de enero de 1995, se inaugura el centro asistencial “Francisco Miranda Ruiz”, en donde se atendían distintas especialidades. Sin embargo es cerrado luego de la apertura del ambulatorio del Hatillo.

Dos años más tardes, el 18 de Junio de 1997, abre sus puertas el Complejo Social Gustavito García Luján, con la bendición del Arzobispo de Caracas Monseñor Ignacio Velazco y la presencia de distintas personalidades religiosas y políticas.

Nuestro centro tuvo un comienzo humilde, con sólo 50 alumnos, pero hoy en día y gracias a el esfuerzo y la dedicación de todos quienes trabajamos aquí, servimos a 450 niños y jóvenes de básica y bachillerato diversificado.

Este año, 2015, estamos orgullosos de anunciar nuestra 3era promoción de bachilleres a quienes se les ha solicitado y ubicado en distintas universidades e instituciones que les permitirá continuar con sus carreras estudiantiles.

Nos complace anunciar, que todos nuestros alumnos se gradúan con los sacramentos de bautizo, primera comunión y confirmación recibidos. Así con conocimientos extra curriculares, recibidos en nuestras actividades vespertinas, tales como: inglés, computación, música entre otros.